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CONDUCTORES DE VEHICULOS DE EMERGENCIA

Por una actitud proactiva hacia la seguridad

Caminando pausada y tranquilamente por el centro comercial de una ciudad una familia va atenta a todo tipo de vidrieras, objetos, artículos; como tantas otras familias en el lugar, absortas en ese mundo de pequeños placeres; que los puede llegar a distraer? es algo que queda librado a la imaginación.

En otro sector de la ciudad esta ocurriendo una emergencia, no importa cual o que tipo solo se esta desarrollando una emergencia y el Cuerpo especializado para este caso como los Bomberos deberán atenderla.

Con la premura y rapidez que el caso requiere presta a partir se encuentra la dotación con todo su equipamiento, acto seguido la autobomba gana la calle y se dirige raudamente a la zona del siniestro.

La familia que nos ocupa continuó caminando por un par de cuadras ingresando a todas las galerías y negocios en la medida que los grupos de personas apiñadas por la misma curiosidad se lo permitían, de pronto había algo en el ambiente fuera de lo común que iba incrementándose de a poco, era un sonido penetrante que llamaba profundamente la atención; este sonido fue tomando vigor lo cual era imposible no escuchar, era familiar, era una sirena con poderoso ulular.

Como salido de la nada un vehículo de Bomberos de gran porte con su llamativo color y luces destellantes apareció doblando rápidamente por la esquina para pasar velozmente frente a todo el público del lugar, cruzar a la misma velocidad la boca calle y perderse de la vista de la multitud, que por pocos segundos continuo observando el horizonte hasta esfumarse totalmente, fueron segundos de puras sensaciones.

Esta narrativa rápida expresada en las líneas precedentes puede ser “quizás” parte de alguna novela no obstante es una secuencia de la vida, como poder titularla……. habitual, común, de todos los días en todo lugar; pues los que íbamos por ese centro comercial éramos mi familia y quien les escribe, no importa donde como tampoco supe ni me entere cual era la emergencia.

Lo que intento describir es el peligro que represento el paso de una autobomba a “alta velocidad” en un centro comercial, poblado de todo tipo de personas y vehículos, traduciéndose a un “arma mortal” sin la más mínima posibilidad de poder evitar un accidente en el supuesto caso que se cruce en su camino alguna persona distraída, “una familia”, vehículo es obvio que la lista es un tanto mas extensa, como variable, el saldo, el potencial desastroso, no deja lugar a dudas.

Para la gente fue pura emoción representando el valor inmaculado que cumplen los Bomberos para la comunidad una rápida respuesta cuanto más rápida, más efectiva……………….lamentablemente es mi humilde pensamiento, nada mas alejado de la realidad pero para el neófito la matemática de la emergencia pasa por este calculo, parte de esta cinética la brinda el pensamiento popular “rápido como los Bomberos”, la actividad Bomberil es asociada a este vértigo por el común de la gente y se entusiasman al ver estas escenas de batallas urbanas, donde los Bomberos con sus maravillosos, lustrosos e imponentes vehículos se dirigen a combatir los incendios o a rescatar quienes están en peligro.

Ocurre que las velocidades en los vehículos, los descuidos, la falta de actitud defensiva, de prevención, de anticipación se aplican a todas las escenas de la vida en el transito vehicular un accidente no difiere o no diferencia entre vehículos comunes de aquellos utilizados en las emergencias.

La diferencia la hace el que conduce, inducido por un muy buen programa de capacitación y concientización.

Como actividad peligrosa que implica un riesgo potencial y que es del más alto y mejor nivel en este caso los conductores de vehículos de emergencia no pueden dejar llevarse por la adrenalina del vértigo y el desenfreno de esa carrera y la velocidad potenciándose por el sonido de las sirenas, las destellantes luces y las ansias de llegar o llegar, acelerador a fondo, no se puede cruzar una boca calle sin mediar prevención o anticipación alguna de tener siempre controlada la unidad.





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