Las
pequeñas grandes cosas de la seguridad en la
labor de los Bomberos 1° Parte
Seguridad y salud laboral
1= La exposición a sustancias peligrosas:
Es uno de los elementos con mayor potencial y repetición
en la sintomatología y efectos para la salud
tanto agudos como crónicos.
Se tiene en cuenta el accionar directo contra el
fuego el cual presenta un alto riesgo respiratorio
debido a las distintas atmósferas peligrosas
que se puedan presentar en el siniestro a consecuencia
de humos, neblinas, vapores, polvos en suspensión;
como así también a la exposición
de humos de diesel por la puesta en marcha de los
distintos vehículos en la Estación
de Bomberos que no cuenten con sistemas de ventilación
adecuados para evacuar los mismos al exterior.
- como se podrá observar el segmento investigativo
y a tener en cuenta es por demás extenso
y no solo observa el riesgo intrínsico de
la zona del siniestro sino también aquellos
con lo que hemos convivido gran parte de nuestra
vida en la Estación de Bomberos ya que son
factores que suman al SDA -
- El SDA o Síndrome del Daño Acumulativo
es un problema y un tema sumamente importante que
no se tiene en cuenta, quizás hasta se desconozca
que existe, y que es por el cual se representan
todas las señales de alarma que nos manifiesta
el organismo humano ante las mas variadas agresiones
a lo largo de un tiempo de exposición.
Nuestro cuerpo recepciona y graba las agresiones
que recibe en este caso emanadas por los propios
riesgos de la labor profesional que dependiendo
de su virulencia la manifestación será
inmediata o bien en un lapso de tiempo que en algunos
casos se puede medir en años.
Pero porque un Bombero manifestaría en su
salud el SDA? La respuesta es simple y directa,
“por falta de la protección adecuada,
por falta de capacitación, entrenamiento
y concientización en autoprotección
y acciones seguras, por falta de preplaneacion”
hacer esto acá en pos de la protección
de aquello allá por mencionar tres variables
de las más significativas no descarto que
pueda haber otras mas -
La exposición a sustancias químicas
en este colectivo tiene características que
difieren de las que se dan de forma habitual en
los ambientes laborales y que condicionan importantes
dificultades en el estudio de los riesgos y la consiguiente
gestión de la intervención preventiva.
Muy variable: según el tipo de incendio,
su localización y el tipo de estructura de
la que se trate. Se sintetizan fundamentalmente
estas diferencias en torno a los tipos de edificios
donde se genera la lucha contra el fuego (estructuras
e instalaciones industriales o las correspondientes
a edificios de viviendas), o las correspondientes
a fuegos de terrenos o campos.
Impredecible: los bomberos, salvo excepciones no
conocen el tipo de fuego y los riesgos inherentes
al mismo con los que se van a enfrentar en los momentos
inmediatos al aviso. Se desarrollan experiencias
de localización de riesgos específicos
para industrias químicas, y en algunos países
existen registros específicos que contienen
información rápidamente disponible
para la actuación contra el fuego y la protección
civil y de los propios servicios de emergencia.
Sin embargo, los datos no siempre están disponibles
o actualizados.
Difícil de evaluar: es una característica
que limita los estudios epidemiológicos realizados
en este colectivo, especialmente los que persiguen
obtener conclusiones sobre la relación causa
– efecto entre determinadas sustancias y patologías.
No sólo porque es difícil conocer
los materiales implicados en cada fuego, sino por
que además los procesos de combustión
y la exposición a altas temperaturas condicionan
la producción de productos intermedios. Sólo
en algunos fuegos intencionados de carácter
experimental se aborda el estudio de exposiciones
a éstos, aunque no permiten extrapolar resultados
a todos los tipos de incendio. La posibilidad de
medición de concentraciones de las sustancias
a las que se exponen los bomberos es pues muy limitada
en la práctica diaria, debido a dificultades
operativas evidentes en las situaciones de emergencia,
por lo que la posibilidad de realizar estudios dosis-respuesta,
imprescindibles para valorar y establecer relaciones
de causalidad, es enormemente limitada para este
colectivo.
Múltiple: las exposiciones individuales
a un solo agente o sustancia no existen en la práctica,
lo que supone otra limitación en la realización
de estudios dirigidos a establecer relaciones de
causalidad. Los efectos de la exposición
combinada a diferentes concentraciones de múltiples
sustancias y sus subproductos, productos intermedios,
y productos resultantes de las combinaciones de
los mismos, es en la mayoría de los casos
muy difícil de evaluar.