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A continuación se dará explicación de estas tres condiciones esenciales:

1-Liquido sobrecalentado y bajo presión

Los gases licuados se deben encontrar a una temperatura "bastante superior" a la que se encontraba si estuviese a presión atmosférica normal (1 Atm) no es suficiente que se encuentre a unos pocos grados por encima de su temperatura ya que esta es una condición bastante común en la mayoría de los gases licuados (GLP, Amoniaco, Cloro), algunos criogenicos (CO2, Nitrógeno, etc.).

También ocurre con los líquidos que se encuentran por encima de su temperatura de ebullición, cuando los recipientes que los contienen entran en contacto con fuentes de calor y estando bien cerrados aumentan su presión, este es un caso muy común en ciertos incendios donde la intensidad del mismo involucra recipientes que se encuentren en el lugar.

Por tales motivos dos grandes categorías de productos pueden ocasionar BLEVES como:

l) Todos los gases licuados almacenados a temperatura ambiente inflamables o no.

ll) Los líquidos que accidentalmente entran en contacto con fuentes de calor.

Conforme a lo desarrollado para que exista una BLEVE la primer condición esencial pero no suficiente es el sobrecalentamiento de los gases licuados o los líquidos, pero también es necesario que se encuentren a presión y en el caso de los líquidos que no se almacenan presurizados, esta condición de presión es debido a su aumento cuando accidentalmente se calienta.

2-Subita baja de presión

La segunda condición necesaria pero no suficiente es que dentro del recipiente que contiene el liquido se produzca un súbito descenso de la presión.

Cualquier problema de colapso estructural del recipiente, fisura u oquedad que pueden ser producidas por causas mecánicas, grietas en las chapas del tanque, impactos, choque o vuelcos de la cisterna bajo presión en su transporte.

Es importante aclarar que esto no ocurriría con los líquidos inflamables y combustibles que no están presurizados, luego del colapso por fallas mecánicas, choques o impactos a lo sumo se produciría el derrame del producto.

También puede producirse una BLEVE por causas térmicas, la resistencia del acero al carbono disminuye gradualmente al aumentar la temperatura por encima de los 204°C, los datos se basan en aceros con bajo contenido de carbono no obstante las curvas varían en el caso de otros aceros, pero el efecto de perdida de resistencia es relativamente similar con el aumento de temperatura en los metales comunes inclusive a temperaturas no tan criticas como las que desarrolla un incendio, (fig.1.2); en el caso de los aceros utilizados comúnmente en la construcción de tanques para GLP pueden colapsar a presiones de 14 a 20 Kg/cm2, por calentamiento de la chapa entre los 650 a 700 °C, debido a que la resistencia se reduce un 30% comparativamente a temperaturas normales.



Conforme a lo expresado el calor en contacto con el tanque tiene un doble resultado peligroso, en primer lugar el debilitamiento de la estructura metálica del mismo y en segundo lugar el incremento de la presión interna del liquido.

Como también la entrada en funcionamiento de un dispositivo de alivio de presión de aplicación directa sobre el recipiente que incontrolada y súbitamente libere el exceso de presión, puede dar lugar a una BLEVE.

Esto se debe al comportamiento de las válvulas de seguridad, las mismas tienen la función de aliviar el exceso de presión conforme a una calibración estipulada, lo que les permitirá en caso que el tanque este expuesto al fuego de descargar parte del producto en estado de ebullición, pero bajo ningún concepto estos dispositivos evitaran la producción de una BLEVE o el debilitamiento de la chapa por el sobrecalentamiento, en el mejor de los casos retrasaran el momento de la explosión.

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