SEGURIDAD
Y SUPERVIVENCIA EN LAS EMERGENCIAS
parte II
En que consiste este “rompimiento” el
vapor que ya esta quemando a la gente produce el efecto
“pistón” empujando por mera regla
física a las capas súper calentadas
de mas de 600ºC de los planos altos (pueden llegar
a 900ºC o mas) hacia los planos bajos donde se
encuentran los Bomberos, situación de la cual
es “muy difícil” escapar con vida,
no hay protección que cubra esta agresión.
Si observamos este hipotético escenario
los Bomberos se transformaron en victimas de sus
equivocaciones por falta de conocimientos mas avanzados,
ya que el vapor en el escenario no se encontraba
fue producto de la desmedida aplicación de
agua.
-Los contra de una noticia desagradable ¡Bombero
asfixiado! Palabra más o menos, las mismas
formaron parte de las crónicas periodísticas
de cuanto incendio de cierta importancia se producía
y se produce.
En “cierta” forma se puede admitir
nunca justificar en épocas pasadas, donde
la falta de equipos era una realidad; ocurre que
en la actualidad con mayor avance y medios siguen
apareciendo Bomberos asfixiados lo cual es muy duro
de asimilar o de interpretar y peor aun se registran
Bomberos muertos por asfixia tanto dentro de los
incendios como fuera, equipados con protección
respiratoria y sin equipos, fallas operativas y
falta de concientización por doquier.
¿Puede que no conozcamos nuestra naturaleza
humana?, ¿Puede que todavía no lleguemos
a la concientización en materia de seguridad?,
¿Puede que el romanticismo siga tan vigente
como en antaño? Puede que nos sigamos haciendo
estas y varias preguntas más y que quizás
nunca encontremos la verdadera respuesta de su ocurrencia,
aunque descarto que se conocen los medios para eliminar
este problema.
Cuesta entender como en la actualidad siguen cayendo
Bomberos “asfixiados” por falta de protección
respiratoria, de preplanes claros, exponiéndose
inútilmente sin ningún valor agregado,
por sobre todo análisis.
En el mundo laboral existe una frase técnica
que es el “daño acumulativo”
que significa esto, muy simple, la misma define
el daño a causa de incidentes, accidentes
o exposiciones sin protección a los que se
somete cualquier trabajador (golpes, torceduras,
excoriaciones, quemaduras, heridas de todo tipo,
manipuleo de productos sin guantes, lugares ruidosos
sin protección auditiva etc.) por mala practica
y que van dejando marcas en su anatomía,
se van acumulando.
Dentro de estos daños existen algunos en
particular que si no son detectados a tiempo preventivamente
existe la posibilidad que cuando se exteriorizan
ya es tarde, y esto tiene una estrecha relación
con la exposición de gases de la combustión
“humos” sin protección respiratoria,
o con prot. respiratoria pero sin mediar consideraciones
de seguridad operativas para el caso de los Bomberos
asfixiados.
Una asfixia hoy otra mañana, y vamos sobreviviendo
(como reza en la canción del canta autor
Argentino Víctor Heredia) lamentablemente
cuando el Bombero quiera reaccionar ya es tarde
el daño acumulativo dejo su huella y puede
ser un serio problema para su estado físico.
Debemos pensar que en el mundo natural el ser humano
es uno de los seres mas débiles y vulnerables
en contrasentido el Bombero por su labor riesgosa
debe enfrentarse constantemente ambientes de diversa
agresividad, siendo el eslabón mas frágil
de la cadena en la emergencia; y a no olvidar que
todo absolutamente todo aquello que lo afecte tambien
afectara directamente a su entorno sentimental y
familiar.
-Los contra del equipamiento personal: básicamente
el equipo de protección personal para incendios
consta de 6 piezas elementales como ser: chaqueton,
pantalón, botas o borceguíes, cobertor
de la cabeza (monja o verdugo), guantes y el casco.
Todos ellos responden alguna norma ya sea nacional
o internacional, están construidos con muy
buenos materiales, resistentes al calor, la abrasión,
los cortes, desgarros etc.
Todas ellas son características propias
de los componentes de estos equipos, la lectura
rápida nos hace pensar que estaríamos
dentro de un “bunker” inexpugnable y
lamentablemente esto no es tan así como nos
imaginamos.
Existen problemas conceptuales de interpretación,
como ser las características del Nomex III,
el Kevlar, el Kermel, el PBI o el PBI “gold”
por nombrar algunas telas ignifugas, son características
“propias” de estos materiales no así
de la piel humana o en su defecto de la resistencia
de nuestro organismo.